No es un Hombre cualquiera
¿No es hijo del carpintero?... Se preguntaban
¿Cómo es que puede sanar?...
Y decir a su pueblo
que a él lo envió Dios.
No es un Hombre cualquiera:
es Hijo Amado de Dios.
María es su Madre,
a quien él nos regaló.
No es un Hombre cualquiera:
Él enseñó el perdón.
Pidamos por su gracia
cambiar nuestro corazón.
No es un Hombre cualquiera:
es toda donación
en el Pan y en el Vino
con nosotros se quedó.
No es un Hombre cualquiera:
Hasta su vida Dio,
Ofrenda del Padre eterno
por nuestra Redención.
No es un Hombre cualquiera,
Lo “viejo” atrás quedó…
Restaura los corazones,
Con su Resurrección
No es un Hombre cualquiera...
Solos, no nos dejó …
Para una Vida Nueva,
El Santo Espíritu nos Envió…
No es un Misterio cualquiera,
Es el un único Dios,
En tres personas divinas
La Sagrada Trinidad
No es un Misterio cualquiera…
No quepa la Confusión,
Que es una Verdad Divina,
Misterio de Comunión,
Que quede claro, amigos,
Que esta humilde oración
Es “parte” de un recorrido,
Camino de sanación!
Que No son Palabras sueltas,
Para la Historia llenar
Se Renueva en cada Misa,
En cada Fracción del Pan!



