martes, 28 de agosto de 2007

No es un Hombre cualquiera

No es un Hombre cualquiera

¿No es hijo del carpintero?... Se preguntaban

¿Cómo es que puede sanar?...

Y decir a su pueblo

que a él lo envió Dios.

No es un Hombre cualquiera:

es Hijo Amado de Dios.

María es su Madre,

a quien él nos regaló.

No es un Hombre cualquiera:

Él enseñó el perdón.

Pidamos por su gracia

cambiar nuestro corazón.

No es un Hombre cualquiera:

es toda donación

en el Pan y en el Vino

con nosotros se quedó.

No es un Hombre cualquiera:

Hasta su vida Dio,

Ofrenda del Padre eterno

por nuestra Redención.

No es un Hombre cualquiera,

Lo “viejo” atrás quedó…

Restaura los corazones,

Con su Resurrección

No es un Hombre cualquiera...

Solos, no nos dejó …

Para una Vida Nueva,

El Santo Espíritu nos Envió…

No es un Misterio cualquiera,

Es el un único Dios,

En tres personas divinas

La Sagrada Trinidad

No es un Misterio cualquiera…

No quepa la Confusión,

Que es una Verdad Divina,

Misterio de Comunión,

Que quede claro, amigos,

Que esta humilde oración

Es “parte” de un recorrido,

Camino de sanación!

Que No son Palabras sueltas,

Para la Historia llenar

Se Renueva en cada Misa,

En cada Fracción del Pan!