Alabado sea el PADRE
por su amor tan infinito.
Alabado seal el Espíritu
que impulsa nuestra acción.
Alabado sea el Hijo
por todas las generaciones:
Jesucristo, Rey de Reyes
nueva vida hoy nos da...
domingo, 3 de junio de 2007
viernes, 1 de junio de 2007
Alabado sea el Espíritu que impulsa nuestra acción
“Alabado sea el Espíritu que impulsa nuestra acción”
Envíanos Jesús el don de la ciencia, a fin de acercarnos a vos a través de nuestros conocimientos y que en todo lo que vayamos incorporando a nuestro saber podamos ver tu mano creadora, para alabanza de Dios.
Envíanos Señor el don de la sabiduría, para que tengamos la oportunidad de juzgar correctamente las cosas que nos pasan en nuestra vida, para tomar las decisiones correctas y llevar una vida como vos pedís.
Envíanos Padre el don de la piedad, para reconocer en nuestros amigos, familias, conocidos, a verdaderos hermanos en Jesús y tratarlos con todo el cariño con el que nos gustaría que nos tratasen a nosotros.
Envíanos Padre el don de la fortaleza, para soportar las veces que estamos tentados a obrar mal, vencer nuestros momentos difíciles y tener el valor para vivir nuestra vida santamente.
Envíanos Espíritu Santo el don del temor de Dios, para que tengamos miedo de ofender a Dios por el pecado, y queramos siempre serle fieles, en nuestra vida de oración y de comunidad.
Envíanos Jesús el don del consejo, para saber orientar a nuestros amigos por el camino del bien e iluminarlos con tu luz.
Envíanos Jesús el don del entendimiento, para comprender las cosas que quiero cambiar, aceptar las que no puedo hacerlo, y decidirme en aquellas que sí.
Envíanos Jesús el don de la ciencia, a fin de acercarnos a vos a través de nuestros conocimientos y que en todo lo que vayamos incorporando a nuestro saber podamos ver tu mano creadora, para alabanza de Dios.
Envíanos Señor el don de la sabiduría, para que tengamos la oportunidad de juzgar correctamente las cosas que nos pasan en nuestra vida, para tomar las decisiones correctas y llevar una vida como vos pedís.
Envíanos Padre el don de la piedad, para reconocer en nuestros amigos, familias, conocidos, a verdaderos hermanos en Jesús y tratarlos con todo el cariño con el que nos gustaría que nos tratasen a nosotros.
Envíanos Padre el don de la fortaleza, para soportar las veces que estamos tentados a obrar mal, vencer nuestros momentos difíciles y tener el valor para vivir nuestra vida santamente.
Envíanos Espíritu Santo el don del temor de Dios, para que tengamos miedo de ofender a Dios por el pecado, y queramos siempre serle fieles, en nuestra vida de oración y de comunidad.
Envíanos Jesús el don del consejo, para saber orientar a nuestros amigos por el camino del bien e iluminarlos con tu luz.
Envíanos Jesús el don del entendimiento, para comprender las cosas que quiero cambiar, aceptar las que no puedo hacerlo, y decidirme en aquellas que sí.
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