miércoles, 28 de abril de 2010

Madre...


En tu Corazón Inmaculado dejo mi vida.
Transforma mis esfuerzos, mis miedos, mis dudas y mis cansancios en semillas de vida nueva, fecundas y fuertes.
En tí darán frutos de alegría y esperanza

lunes, 1 de septiembre de 2008

"Sólo el hombre llega a ser feliz,
cuando hace propia
la Voluntad del Padre"

sábado, 30 de agosto de 2008

CAMINO DE ALIANZA (julio-diciembre 2005)


Te descubrí entre cajones olvidados
Y vi nacer el plan que habías pensado
Hilván de hechos que tejen sueños santos
Teje esperanzas, camino hacia la Alianza.
Y esta rueda gira y gira hacia vos,
Gira en el silencio del misterio y en mi interior…
Llego hasta aquí, bendito Santuario
Donde tus gracias de amor haz derramado.
Cobijados en tus brazos nos sentimos
y transformados anunciamos ser tus hijos!!

martes, 28 de agosto de 2007

No es un Hombre cualquiera

No es un Hombre cualquiera

¿No es hijo del carpintero?... Se preguntaban

¿Cómo es que puede sanar?...

Y decir a su pueblo

que a él lo envió Dios.

No es un Hombre cualquiera:

es Hijo Amado de Dios.

María es su Madre,

a quien él nos regaló.

No es un Hombre cualquiera:

Él enseñó el perdón.

Pidamos por su gracia

cambiar nuestro corazón.

No es un Hombre cualquiera:

es toda donación

en el Pan y en el Vino

con nosotros se quedó.

No es un Hombre cualquiera:

Hasta su vida Dio,

Ofrenda del Padre eterno

por nuestra Redención.

No es un Hombre cualquiera,

Lo “viejo” atrás quedó…

Restaura los corazones,

Con su Resurrección

No es un Hombre cualquiera...

Solos, no nos dejó …

Para una Vida Nueva,

El Santo Espíritu nos Envió…

No es un Misterio cualquiera,

Es el un único Dios,

En tres personas divinas

La Sagrada Trinidad

No es un Misterio cualquiera…

No quepa la Confusión,

Que es una Verdad Divina,

Misterio de Comunión,

Que quede claro, amigos,

Que esta humilde oración

Es “parte” de un recorrido,

Camino de sanación!

Que No son Palabras sueltas,

Para la Historia llenar

Se Renueva en cada Misa,

En cada Fracción del Pan!

sábado, 7 de julio de 2007

Madrecita mía (Chamamé)


Madrecita mía a ti elevo esta alabanza,
Madrecita mía por tu mirada tan maternal,
Madrecita mía que te quedaste entre nosotros
Tienes tu Trono en las Barrancas del Paraná.

Virgen del Carmen por ti doy gracias al "Tata Dios",
por ser mi Madre y ser la Madre del Salvador.
Virgen del Carmen porque en tus ojos veo la luz
y en tus manos encuentro siempre la protección.

Virgen del Carmen, hermosa flor
eres refugio del pecador.
Virgen del Carmen, divino amor por ti tendremos la salvación.

domingo, 3 de junio de 2007

ALABANZA A LA SANTISIMA TRINIDAD

Alabado sea el PADRE
por su amor tan infinito.
Alabado seal el Espíritu
que impulsa nuestra acción.
Alabado sea el Hijo
por todas las generaciones:
Jesucristo, Rey de Reyes
nueva vida hoy nos da...

viernes, 1 de junio de 2007

Alabado sea el Espíritu que impulsa nuestra acción

“Alabado sea el Espíritu que impulsa nuestra acción”

Envíanos Jesús el don de la ciencia, a fin de acercarnos a vos a través de nuestros conocimientos y que en todo lo que vayamos incorporando a nuestro saber podamos ver tu mano creadora, para alabanza de Dios.

Envíanos Señor el don de la sabiduría, para que tengamos la oportunidad de juzgar correctamente las cosas que nos pasan en nuestra vida, para tomar las decisiones correctas y llevar una vida como vos pedís.

Envíanos Padre el don de la piedad, para reconocer en nuestros amigos, familias, conocidos, a verdaderos hermanos en Jesús y tratarlos con todo el cariño con el que nos gustaría que nos tratasen a nosotros.

Envíanos Padre el don de la fortaleza, para soportar las veces que estamos tentados a obrar mal, vencer nuestros momentos difíciles y tener el valor para vivir nuestra vida santamente.

Envíanos Espíritu Santo el don del temor de Dios, para que tengamos miedo de ofender a Dios por el pecado, y queramos siempre serle fieles, en nuestra vida de oración y de comunidad.

Envíanos Jesús el don del consejo, para saber orientar a nuestros amigos por el camino del bien e iluminarlos con tu luz.

Envíanos Jesús el don del entendimiento, para comprender las cosas que quiero cambiar, aceptar las que no puedo hacerlo, y decidirme en aquellas que sí.